Organizar la formación

Formación para tiendas: cómo formar a la plantilla sin cerrar ni perder ventas

La objeción es siempre la misma: «Formar está muy bien, pero no puedo cerrar la tienda ni quedarme sin gente en la sala». Tiene razón. Por eso la formación de una tienda no se organiza como la de una oficina: se encaja en los huecos del turno, se divide en piezas cortas y se practica en el propio puesto.

Mesa de producto con camisas dobladas, corbatas y gemelos en una tienda de moda masculina
Lo que se aprende con las manos, como el doblado o el montaje de una mesa, se aprende mejor con el producto real. Foto: Juan Carlos Barrón.

Por qué en las tiendas casi nunca se forma

En la mayoría de tiendas la formación se reduce a dos momentos: el primer día de alguien nuevo y la víspera de una campaña. El resto del año se aprende sobre la marcha. No es por falta de interés, es por tres problemas muy concretos:

  • El horario. La tienda abre muchas horas, con turnos partidos o rotativos, y es difícil juntar a todo el equipo a la vez.
  • La cobertura. Cada persona que sale de la sala para formarse es una persona menos atendiendo.
  • El formato. Los cursos largos y teóricos se olvidan en cuanto la persona vuelve al mostrador, porque no se parecen al trabajo real.

Los tres se resuelven con organización, no con más presupuesto.

1. Elegir bien el momento: antes de abrir y en hora valle

Toda tienda tiene horas tranquilas: la primera hora de la mañana de un día laborable, las primeras horas de la tarde, los días entre campañas. Mira tus ventas por franja horaria (el propio sistema de caja suele darlas) y reserva para formar las franjas de menos tickets, nunca los sábados ni las semanas de rebajas.

La otra opción es formar antes de abrir. Una sesión que empieza una hora y media antes de la apertura no quita ni un minuto de venta, aunque hay que contar ese tiempo dentro de la jornada de cada persona.

2. Dividir: una cápsula corta mejor que una jornada entera

Un día entero de formación obliga a cerrar o a dejar la tienda en mínimos, y al final del día nadie recuerda lo de la mañana. Funciona mucho mejor trabajar un solo tema por sesión, en bloques de unos 90 minutos: cómo atender en cinco pasos, cómo gestionar una devolución, cómo dejar la tienda lista en quince minutos. Se forma a medio equipo un día y al otro medio la semana siguiente, y la sala nunca se queda sin cubrir.

Sala de venta de una tienda de moda masculina con trajes en maniquíes, mesas de punto y estanterías iluminadas
Formar por turnos permite que la sala siga atendida mientras otra parte del equipo aprende. Foto: Juan Carlos Barrón.

3. Elegir el formato según el tema

No todo se aprende igual. Esta es una regla sencilla para decidir:

  • Online en directo para lo que se aprende hablando y con casos: atención al cliente, quejas, caja, pedidos online, organización del turno. Tiene una ventaja clara para cadenas: se puede juntar en la misma sesión a personas de tiendas distintas sin que nadie se desplace.
  • En la propia tienda para lo que se aprende con las manos: reposición, doblado y perchado, mesas, probadores, maniquíes. Se practica con el producto, los muebles y la luz de esa tienda, que es lo que la persona se va a encontrar al día siguiente.

Evita los cursos grabados y genéricos para lo esencial: sirven de repaso, pero nadie aprende a tratar a un cliente enfadado viendo un vídeo sin poder preguntar.

4. Empezar por lo que más se nota en la venta

Con el tiempo justo, el orden importa. En una tienda que nunca ha formado de forma ordenada, suele compensar empezar por:

  1. La atención al cliente. Es lo que el cliente percibe en cada visita.
  2. La caja. Es donde un error se convierte en dinero; lo contamos en los 6 fallos de caja que más cuestan.
  3. El orden de la tienda. Una tienda desordenada vende menos aunque la atención sea buena.
  4. El briefing del encargado. Diez minutos al inicio del turno para repasar lo aprendido mantienen viva la formación sin coste extra.

Si no sabes qué falla primero en tu tienda, lo más fiable es mirarla como la mira un cliente antes de decidir qué formar.

Cuatro maniquíes con abrigos y chaquetas de invierno ante una gran fotografía de campaña en una tienda de moda masculina
Vestir maniquíes, montar una mesa o preparar un probador se practica mejor en tienda, antes de abrir. Foto: Juan Carlos Barrón.

5. Que se aplique al día siguiente

Una formación que no cambia nada en la sala es tiempo perdido para todos. Tres hábitos ayudan a que lo aprendido se quede:

  • Una herramienta física al terminar. Una checklist, un guion de bolsillo o una plantilla que se use en el puesto desde el día siguiente.
  • Un repaso de dos minutos en el briefing durante las semanas siguientes: «¿quién ha usado hoy el paso tres?».
  • La observación del encargado, que corrige en el momento y en privado, y reconoce en público lo que sale bien.

Un plan sencillo para empezar este mes

  • Semana 1: mira las ventas por franja horaria y reserva dos huecos tranquilos.
  • Semana 2: primera cápsula (por ejemplo, atención al cliente) con la mitad del equipo.
  • Semana 3: la misma cápsula con la otra mitad, y repaso en los briefings.
  • Semana 4: el encargado observa la sala y decide el siguiente tema.

Si tu equipo necesita ir más allá de lo básico (escaparatismo, visual merchandising, diseño de tienda), eso lo cubre la Academia de BARRONVISUAL.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo hay que dedicar a formar al equipo de una tienda?

Menos del que se cree, si se hace con método: una sesión de 90 minutos por tema, seguida de práctica en el puesto y una revisión breve en los briefings de las semanas siguientes. Es mejor una cápsula al mes que un día entero al año.

¿Es mejor formar online o en la propia tienda?

Depende del tema. Lo que se aprende hablando (atención, quejas, caja, organización del turno) funciona bien online en directo y permite juntar a personas de varias tiendas. Lo que se aprende con las manos (doblado, perchado, mesas, probadores) se aprende mejor en la tienda, con el producto real, antes de abrir o en hora valle.

¿La formación cuenta como tiempo de trabajo?

La formación necesaria para adaptarse a cambios en el puesto corre a cargo de la empresa y se considera tiempo de trabajo efectivo (artículo 23.1.d del Estatuto de los Trabajadores). Además, quien lleva al menos un año en la empresa tiene derecho a 20 horas anuales de formación profesional vinculada a la actividad de la empresa (artículo 23.3). Los detalles pueden cambiar según el convenio colectivo.

Formación para tu tienda, sin cerrar

Cápsulas de 90 minutos online en directo (59 € por persona, grupos de 6 a 20, que pueden ser de distintas tiendas de la misma empresa) o taller de 3 horas en tu propia tienda, antes de abrir o en hora valle (690 € por grupo de hasta 12 personas, 2 cápsulas a elegir). Cada sesión termina con una plantilla para usar al día siguiente.

Fuentes: Real Decreto Legislativo 2/2015, texto refundido del Estatuto de los Trabajadores, artículo 23 (BOE).